Un dia quedaron la escoba y el recogedor para barrer la
casa.
-Hola, recogedor, me parece que has llegado tarde.
-Lo siento, me he encontrado un lobo y no me ha dejado
escapar.
-¿Entonces cómo es que estás aquí? –preguntó la escoba.
-Porque le he pegado una patada y me he escapado – respondió
el recogedor.
-¡Pero si no tienes piés!
-Ya, pero...
-Pero nada. Mejor lo dejamos –cortó la escoba.
-Vale -le
respondió el recogedor.
-Como has llegado tarde, ya lo he barrido todo.
-Entonces... ¿Explicamos chistes? –propuso el recogedor.
-¡No! Tengo sueño y me quiero ir a echar una siesta.
-Entonces nos vamos los dos -dijo el recogedor.
-Pues hasta otra -concluyó la escoba.
Miguel Pérez. 6èB