El lápiz mágico
Había una vez un lápiz muy amable. Tenía el pelo rojo, y lo
que le gustaba mucho era dibujar castillos. Vivía en Barcelona, una ciudad muy
grande.
El lápiz era mágico, porque escribía sin mina. Pero un día
no funcionaba. Comenzó a intentar dibujar pero no podía escribir. Se le había
roto la punta. Unos lápices le arreglaron la punta y el lápiz volvió a
escribir, y se puso muy contento.
Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.
Irene Ferré 3rA
Pobre y feliz
Había una vez una familia pobre. Casi no tenía para comer.
Vivía en una casa de madera al lado del río con peces muertos.
Eduardo siempre tenía que compartirlo todo con sus hermanos
y con sus padres, pero igualmente vivía feliz. Siempre aprovechaba la vida.
Aunque tuviera una noticia triste, siempre decía no pasa nada.
Hasta que un día tuvo buena suerte y su padre se encontró
una cartera en el suelo y por fin podía comer y tener la ropa limpia. Fueron
felices y comieron perdices.
Daniel Sánchez 3rA